domingo, 26 de febrero de 2012

Por que solo perdiéndote, es como por fin te encuentras...



Despiertas, perdida en la incertidumbre de no poderte encontrar
de haberte perdido de la forma más miserable posible
olvidando, olvidándote... 
tan atrincherada dejaste tu alma
escondida entre rosas caducas y cielos secos y faltos de color
que te cuesta recordar la melodía que te daba vida.. 
¿Recuerdas que solías reír? 
Que llorabas y gritabas
Incluso te emocionabas,
pero no una emoción rota y falta de pasión
una llena de gozo que te llenaba los pulmones de gritos incesantes
de escupitajos de poesías en bares olvidados y lugares escondidos 
pero te perdiste y lo olvidaste todo...
Pero y es que llega un día... después de pasar meses y años
como entumecida, perdida en un mundo que dejó de ser tuyo,
rodeada de personas que nunca te entendían...
te conviertes en fuego y lo quemas todo
un cuarto, cada uno de ellos hasta que acaba la casa entera prendida en llamas
arrasando con todo...
abrazando y lamiendo con lenguas de fuego todo aquello que algún día te hizo feliz 
consumiendo fotografías y cartas y al final
cuando por fin llega la lluvia y con ella la calma
y miras entre los escombros 
es cuando al fin, de entre las cenizas, por fin... te encuentras..

Recordemos, como se sentía la libertad...



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