anoche te soñé, entre sombras y melodía soñé aquella casa abandonada que vi en el lago, aunque ahora que lo pienso probablemente no exista tampoco tal casa, el piano en el rincón iluminado de la habitación y tú, sentado en el banquillo con esos expectantes ojos negros,inyectados en misterio, de repente el violín se hizo presente, o quizá ya estaba y yo pude reparar en su presencia hasta que tus ojos se desinstalaron de los míos, como sea apenas ahora era consiente de lo cómoda que me sentía pese a la melancolía que debía provocarme aquellas notas suicidas..
Desperté y apenas creyendo lo desdichada que me sentía ahora que sabía que tu armoniosa presencia era solo una jugarreta de mi maliciosa imaginación.Cada quien crea su propia ilusión, y así mismo, cada quien paga el precio de la suya. Y yo resolví, así, tu inexistencia .

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